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sábado, 28 de julio de 2018

Barreras Físicas

En la anterior entrada no mencioné las barreras físicas que las personas con discapacidad sorteamos al salir de nuestros domicilios: transporte público sin adecuaciones, banquetas en mal estado, rampas obstruidas o mal diseñadas, Etc.  Evité señalar estas barreras, principalmente porque en mi opinión son las consecuencias tangibles de los prejuicios, estigmas, estereotipos e ignorancia hacia la discapacidad prevalecientes en nuestras sociedades latinoamericanas. 

Es cierto que las barreras físicas en los hechos nos pueden impedir ejercer nuestros derechos y libertades fundamentales; también es cierto que en casi todas las situaciones estas barreras son atravesadas con la ayuda de terceras personas. En cambio las barreras socio-culturales solamente se pueden acabar a través de campañas de sensibilización, esencialmente promovidas por el gobierno.

Una sana cultura de la discapacidad libre de prejuicios y estigmas provocaría que la ciudadanía en general pudiera contribuir a la eliminación progresiva de las barreras físicas existentes en nuestros entornos.

Lucho para que en México y en los demás países Latinoamericanos llegue el día en el que las personas con y sin discapacidad podamos disfrutar de los mismos derechos en igualdad de condiciones; en el que mis amigos dejen de ser felicitados por el simple hecho de salir a divertirse conmigo; en el que el espacio público este en condiciones de ser utilizado por individuos que no se transportan de manera convencional.


    

lunes, 21 de mayo de 2018

Etiquetas indeseables

Por lo general el cerebro humano completa la información que le falta, recurriendo a experiencias pasadas o deducciones lógicas. Lo anterior es un inconveniente para las personas con discapacidad que necesitamos asistencia para realizar las tareas cotidianas, porque como sostiene Adolf Ratzka, uno de los fundadores del movimiento vida independiente en Suecia, cuando las personas ven el nivel de asistencia que necesitamos, generalmente nos asocian con niños pequeños, lo que provoca que les sea complicado asumir que no somos niños sometidos a la voluntad de nuestros padres o tutores. Y que con las herramientas adecuadas podemos aportar a nuestra sociedad.

Recuerdo que cuando era pequeño me enojaba cuando escuchaba los rumores de que en realidad la asistente personal de Gaby Brimmer era la que escribía los poemas. Seguramente la poeta y escritora mexicana con discapacidad motora también oía frecuentemente esos rumores, tal vez a ella no le afectaban porque era una luchadora que peleó para tener una vida plena; también es posible que utilizará el coraje provocado por aquellos prejuicios hirientes para escribir su poesía. 


Por la manera en que funciona nuestro cerebro y por las creencias que la sociedad nos inculca es complicado ignorar nuestros prejuicios hacia las demás personas, pero si nos permitimos indagar y ver más allá de las etiquetas podemos conocer realmente al ser humano que se encuentra envuelto por el rótulo socialmente impuesto.  

martes, 13 de marzo de 2018

Lucha de largo aliento



Las veces que he visitado una ciudad en Estados Unidos me sorprendo de la accesibilidad universal, prevaleciente en la mayoría de las calles y en el transporte público; es posible y común ver a usuarios de sillas de ruedas motorizadas utilizando el metro sin ningún problema. Al principio pensé que esta situación era fruto del nivel de respeto a las leyes existente en aquel país, pero hace poco descubrí que las personas con discapacidad al igual que otros grupos minoritarios lucharon y lo siguen haciendo para hacer respetar sus derechos y libertades fundamentales en la Unión Americana. 

Ahora se que para desaparecer el transporte público sin las adaptaciones necesarias para usuarios de sillas de ruedas, en los Estados Unidos se necesitó que en 1962 Ed Roberts, un estudiante de ciencias políticas, después de lograr que lo aceptaran en la Universidad de California en Berkeley, empezara organizar junto a otros compañeros con discapacidad el Movimiento de Vida Independiente. El cual utilizando las mismas tácticas de otros movimientos sociales de su época, entre ellas destacaban:  movilizaciones masivas, negociaciones con los órganos gubernamentales y demandas judiciales estratégicas, primero logró que de manera progresiva los distintos niveles de gobierno fueran adecuando las leyes y prácticas administrativas con el objeto de respetar, proteger y promover los derechos fundamentales de la población con discapacidad. Posteriormente el Movimiento de Vida Independiente debido en gran parte al éxito que tuvo se convirtió en referente internacional y en una filosofía para luchar por el respeto de los derechos de las personas con discapacidad, además  sus principios rectores se volvieron la base del actual modelo social, según el cual la discapacidad se debe considerar como un problema principalmente de las sociedades. 

Pienso que Roberts y sus compañeros han de haber experimentado un sentimiento de desesperanza semejante al mío cuando constato que en la sociedad mexicana persisten múltiples barreras físicas y culturales que nos impiden a las personas con discapacidad ejercer y gozar de nuestros derechos. Sin embargo, luchando espero que dentro de cincuenta años las barreras desaparezcan de tal manera que sea común que en mi país al igual que en el resto de América Latina las personas con y sin discapacidad convivan en igualdad de condiciones.